dissabte, 26 de gener de 2008

HAPPY BIRTHDAY NERALO (¡¡¡¡41!!!!!!)

Esta es de la única manera que Marylin y JFK pudieron celebrar juntos su cumpleaños.

diumenge, 20 de gener de 2008

Tú, Yo y el Elefante



"Yo soy Yo,
Tú eres Tú,,
Yo hago lo mío,
Tu haces lo tuyo.
Yo no vine a este mundo a cumplir tus expectativas.
Tú no viniste a este mundo a cumplir mis expectativas.
Sí coincidimos, ¡qué hermoso!
Pero si no, no hay nada que hacer
Porque Yo soy Yo, y Tú eres Tú."


Recupero esta sentencia de la escuela de Gestalt de un mail que hace tiempo me enviaron. La acompañaban de una historia, que releida hoy, me ha hecho pensar.

"EL ELEFANTE ENTERO
En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un juicio sobre mí mismo... Y ambos son igualmente ciertos o falsos.
Mientras piense que yo estoy en posesión de la verdad y tú no lo estás, crearé separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se instale en mi vida. Lo mismo ocurre si pienso que tú posees la verdad y yo no.
La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y una parte de ilusión. Los dos miramos al mismo elefante, pero tú ves la cola y yo veo el tronco. Cuando se mira por separado, la cola y el tronco parecen que no tienen nada en común. Sólo cuando se ve la totalidad del elefante es cuando la cola y el tronco unidos, cobran sentido.
No importa cuanto me esfuerce, me es imposible ver el significado de tu parte. La cola no comprende ni el porqué, ni la razón del tronco. La única forma en la que admitiré tu experiencia es aceptarla como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal. Debo dar la misma credibilidad a tus percepciones que a las mías. Hasta que no establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto permanecerá entre nosotros.
No es necesario que diga que tú tienes razón y que yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya, o vivir mi vida según tus premisas. Ni tampoco es preciso que diga que tú estás equivocado y que insista en que debes vivir tu vida según mis condiciones.
Estas exigencias provienen de la inseguridad y de la falsa creencia de que, para amarnos los unos a los otros, debemos estar de acuerdo. No es cierto.
Para amarte debo aceptarte tal y como eres. Es lo único que debo hacer.
¡Pero eso es mucho! Aceptarte a ti tal y como eres, es una proposición tan profunda, como aceptarme a mí mismo tal y como soy. Es una tarea formidable, dada mi poca experiencia en este campo.
Permitir que tengas tu experiencia es el principio. Aprendo a respetar lo que piensas y sientes incluso cuando no me gusta o no estoy de acuerdo con ello. Incluso aunque me disguste.
En lugar de hacerte responsable del dolor que siento en relación a ti, aprendo a enfrentarme a mi propio dolor. Mi reacción a tu experiencia -positiva o negativa- me proporciona información sobre mí mismo.
El compromiso conmigo mismo y contigo es trabajar con mi propio dolor, no responsabilizarte a ti de él.
Sólo cuando te devuelva el don de tu propia experiencia, sin imponerte mis propios pensamientos y sentimientos sobre ella, te amaré sin condiciones.
Cuando acepte tu experiencia tal cual es, sin sentir la necesidad de cambiarla, te respetaré y te trataré como a un ser espiritual.
Mis pensamientos y sentimientos tienen importancia en sí mismos, pero no como comentarios o acusaciones a tu experiencia. Al comunicar lo que pienso o siento sin hacerte responsable de mis pensamientos y sentimientos, acepto mi propia experiencia y permito que tú tengas la tuya.
En las relaciones, al igual que en la conciencia, las dos caras de la moneda deben ser aceptadas como iguales. Una persona no superará el conflicto hasta que la experiencia de ambas haya sido respetada.
La cuestión no es nunca el acuerdo, aunque lo parezca. La cuestión es:
¿Somos capaces de respetar nuestra experiencia mutuamente?
Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos impongan.
Una vez que se llega a la adaptación, ambas partes moran juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el negro, el rico con el pobre, los judíos con los cristianos. Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común, es bendecir mutua y profundamente la experiencia que compartimos.
De modo que la cola y el tronco discutirán hasta ponerse morados y ninguno de los dos ganará la discusión. Ambas experiencias son igualmente válidas.
Al permitir que esto sea posible, el elefante empieza a cobrar forma.
Al aceptar la validez de tu experiencia sin intentar cambiarla, sin intentar que sea algo más parecida a la mía, mi propia experiencia empezará a adquirir un mayor significado. Cuando te contemplo como a un igual y no como a alguien que precisa ser educado, reformado o determinado, el significado de nuestra relación se revela por sí mismo. Cuando se le da la bienvenida a cada parte, el todo empieza a tomar forma y resulta más fácil comprender y apreciar el significado de las partes.
Un mundo que pretende conseguir un acuerdo, encontrará conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrará la unidad esencial para convertirse en entero.
Frente a los opuestos tenemos dos opciones: resistirlos o abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos un conflicto entre el yo y el otro. Si los aceptamos, los integraremos como agentes dinámicos y originaremos una transformación alquímica en el interior del yo."

dijous, 10 de gener de 2008

Unos minutos de descanso


He salido a fumar un cigarrillo. La noche es larga y hago un paréntesis de vez en cuando para descansar, pensar, observar, tomar consciencia de lo que me rodea, o, al contrario, para evadirme de esa misma realidad.
Desde mi atalaya privilegiada, es un doceavo piso, puedo ver un cúmulo de masas de cemento contiguas, convertidas en edificios de viviendas y en las cuales no acierto, tampoco lo pretendo, a imaginar quien las ocupa. Pero entre tanta fría materia descubro un retazo de paseo arbolado. Árboles en esqueleto, con alguna hoja aun tintineando en las ramas, ramas premonitorias de ese invierno que no termina de llegar, pues, aunque hace frío, no es el oportuno en estas fechas. Como ha llovizneado, una película brillante cubre el suelo del paseo y hace que se refleje el brillo cobrizo de las farolas. Parece un cuadro, no se adivina movimiento alguno, podría ser cualquier lugar del mundo, pero es una ramblilla de un suburbio urbano. Se escucha alguna sirena de ambulancia, hay un hospital cercano, pero no altera la visión.
Ha bajado la temperatura y mi cigarrillo se extingue así como mi tiempo de asueto. Me gusta sentir el frío en la cara, aunque éste es húmedo y lo hace un tanto desagradable, aun así me regodeo en él durante unos segundos, hasta que la consciencia me remite a un posible resfriado que no me atrevo a permitirme.
Vuelvo al interior de un piso que denota falta de ventilación o superpoblación, huele a adolescencia, a cuerpos cambiantes, a metamorfosis. Me esperan unas horas más de trabajo. Con suerte, y si las nubes lo permiten, veré salir el sol en mi próximo descanso.

dimecres, 9 de gener de 2008

CENA DE EX-ALUMNOS (Otro relato para la Ser)


"Tal vez sea mejor que se quede en casa", me decía a mi misma una y otra vez mientras me preparaba: haciéndome las cejas, pintándome las uñas, en la ducha. Seguí dándole vueltas mientras decidía qué ponerme, cómo peinarme...Vestido de saten negro, ese tan escotado que no llegué a estrenar en Navidad, mucho tacón, toque de almizcle y melena al viento, mi pelirrojo siempre les dió envidia . Decidídamente, mi marido se queda en casa, esta cena de ex-alumnos me la como yo solita...Estoy deliciosa esta noche.

dilluns, 7 de gener de 2008

EL ANUNCIO



En casa, los reyes me han traido un ANTIOJERAS, por cierto, de mi carísima marca favorita y que por eso sólo disfruto de él cuando alguien me lo regala. Pero luego me he quedado meditando...de verdad necesito tanto un antiojeras?? Lo cierto es que se ha convertido en imprescindible, sea de la marca que sea. Trabajar de noche tiene sus pros y sus contras.

Después de una entrada tormentosa al trabajo (me he tenido que calzar el papel de bruja piruja, gruñona, rencorosa, limitadora, sin opción al enternecimiento por ojillos de borreguillo apaleao), he tenido que recordarles en que condiciones se firmó la tregua del viernes noche a los 14 leones y leonas. Una vez todos y todas en sus respectivas habitaciones, que no camas, pq alguien aprovecha la litera de abajo hasta que vuelva del permiso navideño el o la ocupante habitual, me he sentado un ratito a leer. A todas estas ya llevo casi 3 horas trabajando, no penseis que es llegar y besar el santo. Lo dicho, que me pongo a leer la contraportada de un periódico pasado de día, creo que es del viernes, y ojeando, de atrás hacia el centro y luego del principio al centro, no se pq lo hago así, me dí cuenta del ritual incosciente cuando alguien hizo la observación al respecto. Cuando ya voy a cerrarlo, se me desmonta el rotativo, y al colocarlo me percato de un anuncio: "SE BUSCA AMANTE CON FINES ARTÍSTICOS" ¡¡Tremendo anuncio!! La lástima es que no aparece ningún teléfono, de pronto me han entrado ganas de llamar y que me cuente. Mi cabeza ha empezado a imaginar multitud de maneras artísticas de amar, o de dejarse amar, pq en la palabra AMANTE encontramos intrinseco el amar, ya sea 2 segundos, 3 horas, dos meses o una vida entera. El artístico y el amante los relaciono así com platónicos, sin llegar a consumar de una manera visceral, pero sí desde todos los sentidos, los 6. Me levanto a buscar el anuncio...hay un código, pero la manera de contestar requiere que lea un montón de letra pequeña que no se si me apetece ahora mismo...estoy deseando saber quien hay al otro lado...