dilluns, 23 de febrer de 2009

EL MIRADOR


Desde el mirador, desde donde se ve todo, lo bueno y lo malo. Allí se ha pasado todo el fin de semana, intentando trabajar o peleándose con el ordenador o buscando un refugio para sus miedos o intentando retrasar un poco más la realidad o, quizás, de todo un poco o un mucho. Ella quería estar allí y él le permitió compartir trocitos de mirador y de sensaciones.
La visita no fue real, algo parecido a un paseo por una realidad visible pero inexistente al resto de los sentidos, pero, aun así, se sentía allí. Compartiendo la música, la negra noche, las estrellas, los búhos y la abubillas. Se sentía tan en el mirador que casi podía tocarlo, se sentía formando parte de la huida, pero, en realidad le hubiese gustado estar allí “de verdad” . La sensación de estar viendo una película entre palomitas y bostezos y que cuando termina y salen los títulos de crédito algo ha cambiado por dentro sin tener muy claro el qué ni por qué.
Después de un fin de semana que a ella le parecía de ensueño, de risas bicefálicas, ahora toca poner los pies en el suelo, dejar apaciguar las mariposas, y esperar que pase la semana y llegue un incierto jueves, u otro sorpresivo viernes…o esperar el eterno retorno a la vuelta de cualquier esquina.

divendres, 20 de febrer de 2009

ERRORES


Hace unos dias, entré en una de las unidades del psiquiátrico y encontré un cartel con una frase fantástica: "¿Con la de errores nuevos que hay, pq cometer siempre el mismo?" No me he parado a buscar de quien es, tampoco me es necesario saberlo. Me hace reflexionar, y me paro a pensar en la de veces que nos empecinamos en algo y cometemos tantas y tantas veces el mismo error...a veces, no es que la bicicleta se pare, es que quizás no hay bicicleta.

diumenge, 15 de febrer de 2009

Mientras Bach suena...


De fondo, alguien ensayando un minueto de Bach al piano. La tarde había sido fría y sentía la punta de su nariz como un témpano. Seguramente podría haber encendido la calefacción, pero se sentía gandula hasta para eso. Ahora escribía estirada en la especie de chaise-longue que formaban el sillón y el gran reposapiés. Escuchaba como el piano se atascaba una y otra vez en la misma parte de la pieza...entonces és cuando él llegó a su cabeza. Dejó de escribir, pero no apagó el ordenador, lo usó para que le ayudara en sus pensamientos. Sabía en que lugar de los archivos debía buscar para encontrar esas fotos que tenía escondidas. Las encontró sin perder tiempo, una carrera hacia las fotos sin moverse del sitio, pero su corazón estaba exaltado como si hubiese hecho los 100m. lisos en los segundos en los que sus dedos le llevaron a la carpeta: ÉL. Así la había titulado cuando la archivó. Entonces empezó a recorrer cada detalle de las fotografías que había guardado: sus ojos, sus labios, su barbilla con ese hoyuelo, hasta un lunar que mostraba su poco poblada sien izquierda...se iba entonces a el resto de cosas que aparecían, los cuadros, las otras personas, los árboles, los edificios...Podía imaginarlo tocando ese piano que ella nunca había visto, lo escuchaba aun cuando su voz sólo fue un susurro, imaginaba su olor, su textura, su sabor, como los caramelos, de colores gustos y texturas diferentes...
Bach seguía intentando salir de aquellos dedos, de aquel piano que se escuchaba de fondo, estaba segura que lo conseguiría, quien lo estaba intentando tb sabía que lo conseguiría. Pensó entonces que es como casi todo,las cosas, las personas, las situaciones tienen su momento y ese momento llegaría, quizás antes de lo que podía imaginar, o no, pero llegaría. Bach sonará por fín y será mucho más sencillo de lo que nadie pudo pensar. A Bach le gustaría marzo? A ella sí.