diumenge, 15 de febrer de 2009

Mientras Bach suena...


De fondo, alguien ensayando un minueto de Bach al piano. La tarde había sido fría y sentía la punta de su nariz como un témpano. Seguramente podría haber encendido la calefacción, pero se sentía gandula hasta para eso. Ahora escribía estirada en la especie de chaise-longue que formaban el sillón y el gran reposapiés. Escuchaba como el piano se atascaba una y otra vez en la misma parte de la pieza...entonces és cuando él llegó a su cabeza. Dejó de escribir, pero no apagó el ordenador, lo usó para que le ayudara en sus pensamientos. Sabía en que lugar de los archivos debía buscar para encontrar esas fotos que tenía escondidas. Las encontró sin perder tiempo, una carrera hacia las fotos sin moverse del sitio, pero su corazón estaba exaltado como si hubiese hecho los 100m. lisos en los segundos en los que sus dedos le llevaron a la carpeta: ÉL. Así la había titulado cuando la archivó. Entonces empezó a recorrer cada detalle de las fotografías que había guardado: sus ojos, sus labios, su barbilla con ese hoyuelo, hasta un lunar que mostraba su poco poblada sien izquierda...se iba entonces a el resto de cosas que aparecían, los cuadros, las otras personas, los árboles, los edificios...Podía imaginarlo tocando ese piano que ella nunca había visto, lo escuchaba aun cuando su voz sólo fue un susurro, imaginaba su olor, su textura, su sabor, como los caramelos, de colores gustos y texturas diferentes...
Bach seguía intentando salir de aquellos dedos, de aquel piano que se escuchaba de fondo, estaba segura que lo conseguiría, quien lo estaba intentando tb sabía que lo conseguiría. Pensó entonces que es como casi todo,las cosas, las personas, las situaciones tienen su momento y ese momento llegaría, quizás antes de lo que podía imaginar, o no, pero llegaría. Bach sonará por fín y será mucho más sencillo de lo que nadie pudo pensar. A Bach le gustaría marzo? A ella sí.

3 comentaris:

Moony-A media luz ha dit...

Bueno, estoy impresionada. Muy impresionada. Es como si hubieras descrito demasiadas cosas de mí. Buffff qué fuerte...

El texto es precioso... y el sentimiento, único.

Un beso grande.

xavier ha dit...

Secretamente interpretar a Bach era entrar en una tocata y fuga permanente. Nada parecia lo que aparentaba por eso entre fusas y semifusas las notas acompañaban los silencios acompasados y los tiempos de espacios perdidos , más tarde encontrados, y al fin al unisono formaban las variaciones de golberg o la misa en re menor ... Todo entre imágenes que se seguian de una desbordante imaginación que ella tenia y él había aprendido a compartir. Nada era de otro mundo sinó más bien de su único múndo de los jueves o los otros dias que se servian entre emoticones y palabras un enorme placer de descubrir sus buenos dias o maravilosas mañanas. Bach seguia allí como si fuera al lado de Brad que era su otro lado la melodia casi cuidadosamente instalada ... para sus esporádicas incursiones en la megalomania musical. Luego en sus anocheceres siempre le quedaba chopin que le entristecia pensando en las otras muchas mañanas que le quedaban por compartir .....

SHE ha dit...

Has metido en una sencilla narraciòn toda una atmòsfera de nostàlgia y recuerdos, un algo palpable emocionante y añorado...

que bello es leerte Muriel

abrazo grande!