diumenge, 30 de setembre de 2007

Congresos


Ya no recordaba lo mucho que me gustan los congresos. Hace mucho tiempo que no iba a uno, y conste que hice el propósito de ir, como poco a un par al año. Lo cumplí durante mucho tiempo, quizás durante más de 10 años, pero las cosas cambian, y, sin saber como, vamos dando paso a lo cotidiano, y este se come cualquier buen propósito. Ciertamente es en los descansos, los cafés, las sobremesas, donde más se aprende, donde aparece el factor humano. He estado en Toledo. Más de 700 personas con un nexo común, y a la vez cada cual de un padre y una madre, es decir, todos y todas diferentes. Paseo nocturno por la ciudad, una guía fantástica, dulce y entusiasta que nos hacía subir calles cuando acrecentaba el frio. Copas y montaditos, tapeo...Canarias y La rioja, mis compis inseparables, buena gente. Durante la visita a la ciudad nos contaron muchas historias, entre ella alguna leyenda de Becquer, yo me quedo con una "Las tres fechas" y la moraleja que de ella se puede sacar..."A la segunda pica a la puerta", y añado yo, que si esperas a la 3era te puedes quedar sin lo que más anhelas. O, lo que sería lo mismo, "Carpe diem", invito a la lectura de la leyenda, no prometo final feliz, ya sabeis como era Bécquer.http://www.leyendasdetoledo.com/index.php?
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He echado de menos escribir y leer a los que siempre os leo. Y me gusta las gratas sopresas que he encontrado a mi vuelta.

1 comentari:

xavier ha dit...

Desde mi sorpresa hacia tu curiosidad, desde tu lectura hacia mi escritura y viceversa. Juego de simulacros de aparente complicidad. Seguramente de lo que cuentas hay mucho de limbo. Y mucho de zonas entre claroscuros. Bonito, estimulante. Seguiremos allí fieles a los muchos congresos que todavía nos esperan y nos separan.